Los 430€ del PP: ¿Ayuda para trabajadores o ahorro para empresarios?

Con esta "ayuda", el Gobierno lanza a decenas de miles de jóvenes, y en los próximos años lanzará a centenares de miles de jóvenes, al mercado laboral con un coste salarial muy inferior para el empresario. Se trata de poner a los trabajadores a competir entre sí.

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La ministra de empleo Fátima Báñez, junto a Mariano Rajoy, en un foro de economía liberal. Foto: Flickr. Casa de América.
La ministra de empleo Fátima Báñez, junto a Mariano Rajoy, en un foro de economía liberal. Foto: Flickr. Casa de América.

En estos días el Gobierno del Partido Popular ha dado a conocer una medida que va a poner en marcha, procedente del acuerdo de investidura con Ciudadanos y con el apoyo expreso de esta formación política. Esta es la ayuda a jóvenes sin empleo ni estudios.

Dicha ayuda forma parte de la agenda de gobierno de ambas formaciones liberales. Es una agenda que concuerda con las desarrolladas desde hace cuatro décadas por los sucesivos gobiernos del PP y del PSOE, las cuales han estado marcadas por la necesidad inmediata de reducir los costes salariales y laborales.

Las reformas laborales de 2010 y 2012, del PSOE y del PP respectivamente, desregularizaron el mercado laboral y facilitaron el despido con un coste menor para los empresarios. La presión y el chantaje sobre los que mantenían el puesto de trabajo estaba servida: o accedes a rebajar tu salario para mantener la tasa de beneficios de la empresa, o tienes el despido encima de la mesa mañana mismo. Aún así, millones de obreros y obreras acabaron en el desempleo; y  cuando recuperaron el empleo, lo hicieron en peores condiciones laborales y económicas. Lanzaron a los obreros a la competencia fratricida por el empleo. Y la Patronal logró reducir los costes salariales para mejorar su cuenta de beneficios.

Ahora, el Gobierno va a aplicar una medida dirigida hacia los jóvenes que no estudian y que no pueden acceder a un empleo. Hay que recordar que la tasa de paro entre los jóvenes es mucho mayor que la general. La tasa de paro entre los menores de 25 años es del 40%1 mientras que la tasa de paro general está en el 18,75%2 en el primer trimestre de 2017 (¡más del doble!). Es de imaginar la competencia que existe entre los jóvenes para conseguir un empleo.

La nueva ayuda para facilitar a las y los jóvenes el acceso al empleo consiste en 430 € mensuales durante 18 meses para los menores de 30 años inscritos en la Garantía Juvenil y que consigan un contrato de formación y aprendizaje. Si después el contrato se hace fijo, el empresario obtendrá bonificaciones a la cuota empresarial que ha de pagar a la Seguridad Social, la enésima bonificación que está dejando las arcas públicas con dificultades de viabilidad a futuro. En apariencia puede resultar positiva a los ojos de todos y todas, pero veremos su verdadero significado.

Esto supone que esos 430 € mensuales se los ahorra del empresario en la nómina, ya que el Estado es el que los sufraga con dinero público. El coste salarial resultante es muy inferior si contrata a estos jóvenes que si contrata a otros trabajadores. Igual va a suceder si se compara con el de los que ya tienen en plantilla en la empresa realizando las mismas tareas. Sería ingenuo no pensar que estos empresarios van a sustituir empleos de mayor calidad por estos contratos de formación, más precarios y que, además, son sufragados en gran parte por esta ayuda del Estado.

Por tanto, con esta ayuda, el Gobierno lanza a decenas de miles de jóvenes, y en los próximos años lanzará a centenares de miles de jóvenes3, al mercado laboral con un coste salarial muy inferior para el empresario. Aumentan la competencia entre los obreros y obreras de determinados sectores o profesiones con baja cualificación. Sin lugar a dudas, los que poseen un empleo u optan a un empleo de esas categorías profesionales estarán obligados a rebajar sus expectativas salariales y a aceptar condiciones laborales peores. Así, el Gobierno habrá conseguido su objetivo de rebajar los salarios con una medida indirecta y aparentemente positiva, que en realidad va a tener consecuencias negativas generalizadas: el aumento de la explotación laboral. Con ello, el Gobierno favorecerá que los empresarios tengan una mejor posición en la competencia salvaje capitalista para enriquecerse aún más a costa del trabajo de la clase obrera.

Además, azuzan la competencia entre obreros dirigiendo una ayuda hacia unos jóvenes que vienen siendo denigrados porque actualmente ni estudian ni trabajan, algo no muy difícil dado la elevada tasa de paro de los menores de 25 años. Los medios no han perdido tiempo para calificar (más bien descalificar) esta ayuda con el nombre peyorativo de “ayuda para jóvenes nini” o “cheque nini”4. Con ello, los medios denigran y “ponen en la picota” a los jóvenes que se incorporen al mundo laboral mediante esta ayuda. Los han convertido en el enemigo número uno de los trabajadores y trabajadoras que se vean apartados de sus empleos o sus opciones para lograrlo en competencia con estos jóvenes “ninis”. Son rehenes que la Patronal utiliza como escudos humanos; esta dirá: que se maten entre ellos por estos míseros empleos; así no podrán unirse frente a nosotros mientras que nos enriquecemos.

Son perfectamente conocedores de la división de las y los trabajadores en fijos y temporales, en tiempo completo y tiempo parcial, etc., es decir, en unos con mejores condiciones laborales y otros con peores. Ellos lo han implantado. El Gobierno y la Patronal explotan las ideas más individualistas en las que nos han educado; explotan la competencia entre obreros, nos divide e intenta incapacitarnos para poder luchar colectivamente por nuestros derechos e intereses. Y, al contrario, ambos son perfectamente conscientes de que la unidad de las y los trabajadores siempre ha permitido que la lucha obrera tenga resultados; victorias que han supuesto una mejora en la calidad de vida de la clase obrera frente al enriquecimiento de los empresarios y banqueros. Ahí está el ejemplo de los trabajadores de Coca-Cola o el de los estibadores. Debemos comprender que todos y todas las asalariadas pertenecemos a una sola clase con unos intereses propios por esta condición de asalariados, es decir, todos los días vendemos nuestra fuerza de trabajo a cambio de un salario, no tenemos más para producir. Somos la clase obrera. Esto es en contraposición a quienes poseen en propiedad las fábricas, las máquinas, las materias primas, etc., es decir, el capital. Son la clase burguesa.

Debemos tener claro que todas las intentonas de la Patronal y del Gobierno de empeorar las condiciones laborales, en general, y económicas, en particular, de la clase obrera deben frenarse mediante una lucha unida, decidida y consciente del verdadero significado de estas medidas políticas implantadas. En esta lucha debemos conquistar una mayor regulación del mercado laboral en relación a los jóvenes para conseguir: la igualdad salarial por el mismo trabajo, la supresión de los contratos de formación que precarizan enormemente la vida de las y los jóvenes, la reducción de las modalidades contractuales en la dirección de los contratos fijos y con una mayor protección frente al despido, la prohibición de las empresas de trabajo temporal y el fomento de la negociación colectiva frente a la individualización del trabajador. Todas ellas son medidas que directamente o indirectamente conseguirán la subida salarial y la mejora de las condiciones laborales en general. Y todas ellas son medidas que han de aplicarse extensamente en el marco de la inversión pública para generar un amplio sector productivo nacionalizado en el que se primen unas mejores condiciones laborales sobre una mayor rentabilidad de los capitales invertidos.

Pero más claro está que, mientras los empresarios y banqueros dominen la economía y la política del país, seguirán buscando formas para bajar los salarios en beneficio propio. Seguirán imponiendo estas medidas bajo el paraguas de las campañas de sus medios de comunicación, para convencernos de que son positivas o criminalizando a determinados colectivos de trabajadores. Seguirán aumentando la explotación de la clase obrera para sobrevivir en su competencia salvaje capitalista y para seguir enriqueciéndose. Es aquí donde encontramos el problema de fondo, es decir, la explotación asalariada y, por tanto, el propio régimen capitalista.

Notas

  1. http://www.datosmacro.com/paro/espana?sc=LAB-25-
  2. http://www.ine.es/daco/daco42/daco4211/epa0117.pdf
  3. Algo más de 60.000 jóvenes con los 500 millones contemplados en el PGE 2017 y posteriormente se incrementará la partida en próximos presupuestos generales del Estado y a la espera de que la UE se pronuncie para dotar de recursos desde fondos europeos.
  4. http://www.publico.es/sociedad/ayuda-ninis-medida-estrella-banez-ayudaria-0-25-jovenes-estudian.html http://economia.elpais.com/economia/2017/06/15/actualidad/1497527354_256095.html