Montrasa, Acciona, Auxiliares: Viento de lucha en la industria asturiana

Convocatorias de huelga, paros, movilizaciones… la sed de beneficios de las grandes empresas industriales asturianas se topa con la resistencia de los trabajadores. ¿Qué conflictos tenemos por delante?

Asamblea de delegados de empresas auxiliares de ArcelorMittal al finalizar una concentración. Foto: Alisa Guerrero
Asamblea de delegados de empresas auxiliares de ArcelorMittal al finalizar una concentración. Foto: Alisa Guerrero
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A pesar de la vuelta del frío tras un verano inusualmente largo, el otoño se presenta caliente en la región asturiana. Lejos del foco de las cámaras, ocultos tras la guerra de banderas, diversos colectivos de trabajadores están movilizándose para luchar por el puesto de trabajo, defender la industria y el futuro de nuestra región. No son los únicos colectivos obreros que están resistiendo, pero tienen en común que su lucha gira en torno a dos grandes multinacionales instaladas en Asturias, ArcelorMittal y Alcoa.

Acciona

Delegados de los trabajadores de Acciona en una concentración de auxiliares. Foto: Alisa Guerrero

Los 60 trabajadores que Acciona tiene repartidos en las plantas de Avilés y Gijón de ArcelorMittal realizan labores de construcción y mantenimiento, entre ellos los de la nuevas baterías de Veriña, obra que acumula mucho retraso.

Esta plantilla fue subrogada a Acciona tras una movilización en primavera de este año, hubo que luchar por ello. A pesar de todo, la amenaza de despidos persiste. Tal y como se temía, la negativa de ArcelorMittal a dar carga de trabajo a Acciona, ha puesto sobre la mesa el despido de tres trabajadores.

El comité de empresa de Acciona exige el mantenimiento de los puestos de trabajo y la readmisión de lo compañeros despedidos. También critican la política de adjudicación de obras y carga de trabajo de ArcelorMittal, que deteriora las condiciones laborales y precariza el empleo, y exigen que la multinacional cumpla con los compromisos adquiridos.

Se han convocado seis jornadas de huelga a partir del 15 noviembre, con concentraciones en la entrada de Trasona los días 15, 16, 21, 23, 28 y 30 de noviembre, a la 12 de la mañana.

Montrasa Maessa

Concentración a la puertas de Alcoa Avilés. Foto: Colectivo de trabajadores despedidos de Montrasa Maesa.

El colectivo de trabajadores despedidos de Montrasa Maessa Asturias lleva 19 meses en una dura lucha por recuperar sus puestos de trabajo. Han pasado por todo: encierro en la planta de Alcoa en San Balandrán, movilizaciones y concentraciones, y una dura batalla judicial por el empleo.

Son 34 trabajadores que prestaban servicio en Jofrasa, subcontrata de Alcoa, y fueron subrogados a Montrasa Maessa Asturias. Hablamos de gente con antigüedades de 25 y 30 años. En abril del año pasado se les despidió sin mayores explicaciones, Montrasa Maessa decidió dejar anticipadamente la obra que estaba realizando para Alcoa.

No han tirado la toalla y siguen luchando por la reincorporación a sus empleos. Señalan que hay una turbia red de empresas auxiliares operando en Alcoa, y que esta multinacional está obteniendo subvenciones por la tarifa eléctrica mientras precariza el empleo.

Esta semana han tomado contacto con los grupos políticos de la Junta del Principado para recabar su apoyo y que presionen a Alcoa para que solucione esta situación. Ayer mismo, se concentraron en la planta de San Balandrán y cortaron el tráfico durante una hora. Están barajando la posibilidad de organizar una movilización social amplia de la comarca de Avilés, para exigir soluciones a este problema.

Alcoa es firmante de los Acuerdos de Oviedo en Julio de 2002, de sus prórrogas de fecha 2007 y 2011, donde se ha comprometido con su firma a dar soluciones a este tipo de situaciones. Alcoa podría, por ejemplo, volver a sacar a concurso la obra que realizaban estos trabajadores y reincorporarlos a la misma. La multinacional ha preferido mirar para otro lado.

La multinacional ha obtenido beneficios por 413 millones de dólares  en lo que va de año, no está pasando por su mejor momento, pero la recuperación del mercado permite ver luz al final del túnel. Los 17 miembros del consejo de dirección de la empresa se repartieron en 2016 (cuando la empresa daba pérdidas por más de 200 millones de dólares) más de 740.000 $ en compensaciones y bonus, aparte de sus salarios. Al finalizar el ejercicio de 2016, entre todos poseían 475.895 acciones de la empresa y 22.858 stock options. El precio de las acciones de Alcoa rondó los 28$ por acción. A día de hoy están a 43$ la acción. ¿Quién se está apretando el cinturón aquí?

Auxiliares de ArcelorMittal

Concentración de delegados sindicales en la puerta de Trasona de la planta de ArcelorMittal. Foto: La Mayoría
Concentración de delegados sindicales en la puerta de Trasona de la planta de ArcelorMittal. Foto: La Mayoría

Los trabajadores de  empresas auxiliares de ArcelorMittal también están movilizándose, además de los de Acciona. La quincena pasada, delegados de estas empresas se concentraron en las puertas de las plantas de Gijón y Avilés. Denuncian que hay empresas auxiliares que están rigiéndose por el Convenio del Metal, cuando deberían hacerlo por el Convenio de Montajes y Empresas Auxiliares. Esta maniobra de algunas empresas supone una reducción de los salarios de hasta el 20%. Indican que esto se está haciendo con la connivencia de ArcelorMittal.

Tras estas movilizaciones, lo siguiente que está sobre la mesa es una convocatoria de huelga para el día 14 de noviembre y convocatorias subsiguientes hasta que se solucione el problema.

Hoy, ArcelorMittal ha presentado los resultados del tercer trimestre de 2017. El resultado operativo de los 9 primeros meses del año ha sido de 4200 millones de €. El EBITDA de 6297 millones, y el EBITDA por tonelada ha pasado de 65€ a 80€.

Que estas cifras sigan creciendo: esto es lo que hay detrás de los tejemanejes en la industria auxiliar y en la precarización del empleo.

Quieren imponer el modelo “Rula”

En Asturias, la rula es el nombre que se le da a la lonja donde se subasta el pescado al mejor postor.

Las grandes multinacionales, como ArcelorMittal o Alcoa buscan desesperadamente aumentar el margen de beneficios que obtienen de la producción. De esta forma tiene una posición más fuerte en la guerra por el mercado, atraen a los accionistas y siguen operando. Es el mecanismo ciego de la competencia entre capitalistas. 

Una forma de obtener estos beneficios es presionando a la baja los precios de sus proveedores, especialmente las subcontratas y empresas auxiliares. Esto lo consiguen poniéndolas a competir entre sí, este modelo de subasta es el ideal que persiguen las multinacionales en su relación con lo proveedores.

El efecto sobre los salarios y las condiciones laborales ya lo estamos viendo: deterioro de las condiciones, reducción salarial neta, prolongación de la jornada, irregularidades, incumplimiento de acuerdos, despido de los veteranos y sustitución de los mismos por trabajadores más jóvenes, más baratos y más dóciles… una tensión permanente ante la que los trabajadores no se pueden permitir bajar la guardia.

Algunas ideas desde el PTD:

  • El problema no es solo asturiano, o de Alcoa, o de ArcelorMittal… los trabajadores de toda la gran industria en toda Europa están sufriendo este tipo de presiones por parte de las multinacionales.
  • Es necesario coordinar y reforzar la lucha a nivel de la Unión Europea, dentro del tejido de las multinacionales y a nivel de sector. Tomemos ejemplo de los compañeros de la estiba.
  • Los sindicatos son la última línea de defensa, hay que reforzarlos, y procurar que luchen unidos. Buscar puntos comunes y movilizar a partir de ahí.
  • El nivel de conciencia de clase y solidaridad de las plantillas no pasa por su mejor momento. Para que los sindicatos puedan luchar en mejores condiciones, se requiere un trabajo político de concienciación. Una clase obrera más concienciada da más soporte a la lucha sindical.
  • Esa tarea de concienciación política, sobretodo, es tarea nuestra, de los partido políticos obreros y comunistas. Tenemos que reforzar los lazos con estos sectores de la industria, arrimar el hombro y aportar orientación política. Debemos redoblar los esfuerzos para establecer organizaciones comunistas dentro de las grandes empresas industriales.
  • Hay que abrir el debate sindical, político y social sobre si el actual marco legal sobre externalización de servicios y obras debe ser modificado. Un trabajador que lleve varios años trabajando en un puesto en una auxiliar, dentro de un mismo centro de trabajo ¿No debería formar parte de la matriz?.
  • Un sindicalismo vibrante, requiere una izquierda vibrante, y viceversa.