Un trabajador fallecido y dos gravemente heridos en una explosión en ArcelorMittal en Gante (Bélgica).

La investigación apunta a un cortocircuito en la zona donde se almacena gas en la planta de coque.

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La explosión se produjo a las 15:00 horas del día de ayer en la planta que el gigante del acero tiene en Gante (Bélgica). Las autoridades y la propia empresa han abierto una investigación.

Este accidente saca a la luz las consecuencias de la agresiva política de ahorro de costes de la multinacional en toda Unión Europea. Pretende con esto ponerse por delante de sus competidores.

Los beneficios netos se han elevado a 3.528 M$ y el EBITDA por tonelada producida ha subido un 23% en los primeros 9 meses de este año. Pero esta búsqueda del beneficio se está haciendo a costa de la seguridad, de la precarización y el deterioro de las condiciones de trabajo, y de la destrucción neta de empleo.

Uno de los medios que la empresa está utilizando para ahorrar costes es la externalización de servicios de seguridad industrial. En Florange (Francia) ha intentado llevar parte del servicio de bomberos a Dunquerque, a 400 kilómetros. También ha habido intentos de reducir costes de personal en los bomberos de las plantas asturianas.

Los planes de productividad, en los próximos meses, están destinados a reducir puestos de trabajo que la empresa considere innecesarios, introduciendo automatismos. Para empezar, ya se han ahorrado cinco puestos de trabajo en el tren de chapa: el trabajo de dos, lo hace uno. Dicen que la supresión de empleos no es traumática, que se va a afrontar por la vía de las jubilaciones: por lo pronto ya hay 5 empleos menos en una comarca muy necesitada de puestos de trabajo. Los compañeros que sigan trabajando tendrán que hacerlo con más intensidad y serán un poco más esclavos de la maquinaria.

Otro indicador de la política de la empresa en materia de ahorro de costes es que el presupuesto previsto en mantenimiento en Asturias solo se ha ejecutado en un 20% en lo que va de año. Mientras tanto, las instalaciones se caen a cachos.

Pero también hay resistencia: Los trabajadores de las empresas auxiliares en Asturias están movilizándose en las últimas semanas, denuncian las prácticas de dumping social que ArcelorMittal está impulsando. La plantilla de Acciona ha convocado huelga y movilizaciones en los últimos días para protestar por el despido de varios compañeros: AM no garantiza un precio de contratación de las obras y una carga de trabajo que les permita afrontar su futuro laboral con seguridad.

Esto se debe a que la multinacional quiere poner a las subcontratas a competir por las obras y trabajos, tirando abajo los precios.

Los trabajadores no deben caer en los cantos de sirena de la empresa, el problema que afrontamos en las distintos talleres y auxiliares tiene la misma raíz. No solo en Asturias, sino en toda la UE. Debemos poner sobre la mesa las reivindicaciones comunes y organizar un frente unido ante la multinacional y la administración del estado y la UE. Reforzar los sindicatos y tejer lazos con los compañeros de otras industrias de la zona y de otros sectores, sería un movimiento inteligente de la plantilla, pues todos están sufriendo problemas semejantes.

Para los accionistas las políticas de ahorro de costes suponen más beneficios, para los trabajadores y trabajadoras de AM y auxiliares significa poner en peligro sus empleos y trabajar en peores condiciones. En Gante hemos visto el lado más oscuro de la carrera por el beneficio y la competencia entre capitalistas.

El Partido del Trabajo Democrático expresa su solidaridad con los familiares, compañeros y amigos del fallecido y los heridos, y apunta a las políticas de ahorro de costes en ArcelorMittal como causantes de esta desgracia: “El Plan Action2020, la guerra entre capitalistas por el beneficio, precariza, despide y mata.”, han señalado.