Bernie Sanders: los trabajadores deben controlar los medios de producción

Bernie Sanders está empezando a sonar realmente como un socialista en la campaña presidencial, y nadie está escandalizándose.

El candidato independiente de Vermont, que se proclamó socialista democrático incluso antes de ser alcalde de Burlington, Vt. Y mucho antes de entrar en el Congreso, ha continuado su campaña para lograr un amplio apoyo sindical en las primarias demócratas del próximo año afirmando que va a proponer que los trabajadores tomen el control de plantas y negocios individuales, retirándolos de manos de los empresarios y capitalistas que los respaldan.

Varios informes de los medios de comunicación ofrecen algunos detalles del plan de Sanders, junto con una segunda propuesta del candidatos para sentar a los trabajadores en los consejos de administración de las empresas, de igual forman que los trabajadores alemanes, por ley, forman parte de los consejos de administración.1

«Podemos pasar a una economía en la que los trabajadores sientan que no son solo un engranaje en la maquina – una en la que tengan poder sobre sus trabajaos y puedan tomar decisiones,» declaró Sanders al Washington Post. «La democracia no es solamente la oportunidad de votar. Lo que realmente significa la democracia es tener control sobre tu vida.»

La implementación de los dos planes desarrolla las declaraciones previas de Sanders en las primarias del Estado de Nevada, en las que declaró que se opone a la escuela concertada con fines lucrativos, así como a cualquier financiación pública para la misma.

Los llamados «reformistas» 2 llevan la normativa al límite. Odian a los sindicatos de maestros, se oponen a una subida salarial para los profesores, y quieren acabar con las garantías legales que protegen a los trabajadores de la enseñanza de las arbitrariedades de la administración pública.

La enseñanza concertada es también la némesis de los principales sindicatos docentes, la Federación Americana de Maestros (AFT) y la Asociación Nacional de la Educación (NEA). Pero reconociendo esa realidad, la AFT está activa intentando organizar a los trabajadores de la concertada.

Los dos últimos planes de Sanders, sin embargo, serían atractivos para los trabajadores industriales, que son su público objetivo tradicional y que fueron en su día el sujeto político al que se dirigía Karl Marx en El Capital.

Uno de los planes de Sanders crearía «Fondos de Riqueza de los Trabajadores» a los cuales se exigiría que contribuyeran las corporaciones, y estos pagarían dividendos a los trabajadores y comprarían acciones en las empresas para darles a los empleados control final en las votaciones del consejo de administración. La senadora Kirsten Gillibrand, contendiente demócrata por Nueva York, está considerando una idea similar.

La propuesta de Sanders sobre la propiedad de los trabajadores es una nueva versión de un plan presentado hace décadas por el economista sindical sueco Rudolf Meidner, quien vislumbró una socialización gradual de la industria en base a exigir a los propietarios que dediquen un porcentaje de las ganancias anuales a los empleados a través de «fondos de asalariados» propiedad de los sindicatos. A lo largo del tiempo, los fondos de asalariados adquirirían más y más acciones de la compañía hasta que eventualmente los trabajadores controlarían una parte mayoritaria de la empresa o su totalidad. El plan, aunque tuvo impulso del Partido Socialdemócrata, nunca se realizó plenamente en Suecia.

Matt Bruenig, del think tank People´s Policy Project resume el concepto detrás de los planes de Meidner y Sanders como una forma de «fondos de inversión socialistas».

«La propiedad del capital ya no toma la forma de un empresario individual que preside un imperio económico, sino la forma de familias ricas que poseen carteras diversificadas de bienes raíces y activos financieros como acciones y bonos. Las socialización de esos activos en fondos que sean propiedad y estén controlados por los trabajadores o la sociedad proporcionaría así un camino de baja pendiente relativamente simple hacia un tipo de socialismo de mercado».

La simplicidad de este camino hacia una forma de socialdemocracia puede ser objeto de debate, pero la idea ciertamente señala un giro más radical en la campaña de Sanders.

Su otra propuesta obligaría a los trabajadorse a formar parte de los consejos de administración de las empresas en todas las circunstancias, independientemente de la cantidad de acciones que posean. Otra contendiente a las primarias, la Senadora por Massachusetts Elizabeth Warren, desveló una idea virtualmente idéntica el año pasado.

Los empresarios alemanes han tenido que convivir con trabajadores sentados en los consejos de administración, aunque no en mayoría, desde 1952, como resultado de la Constitución posterior a la II Guerra Mundial redactada para Alemania Occidental con la ayuda de Estados Unidos. Se supone que el artículado favorable a los trabajadores previene que los empresarios vuelvan a lanzarse a una carrera para apoyar a otro nuevo Hitler y la producción armamentística.

Los dos planes de Sanders, los cuales el califica como socialismo democrático, son algunas de las diferencias de la campaña actual de Sanders con respecto a la de hace cuatro años. En aquel momento, la crítica a la desigualdad de ingresos y el impulso a la propuesta de Medicare for All 3 en la agenda pública nacional, fueron sus puntos principales.

Por aquel entonces solo cinco sindicatos apoyaron su candidatura a la Casa Blanca, aunque veinte de ellos apoyaron el Medicare for All. Al año siguiente, en su convención, la AFL-CIO también lo hizo, pero como una más entre varias formas de apoyar el acceso a la atención médica universal.

En esta ocasión, más de una docena de sindicatos, además de la senador Kamala Harris, demócrata por California, apoyan Medicare for All, que es un servicio de salud administrado por el gobierno y de un solo pagador. Sanders hace frente a la industria de los seguros y sus altas copagos y primas. Harris aboliría y prohibiría las aseguradoras.

En otra cuestión novedosa con respecto a su candidatura de hace cuatro años, Sanders ha estado en contacto o se ha reunido en persona con varios líderes sindicales, incluído el presidente de AFT, Randi Weingarten.

Los sindicatos AFT y SEIU dieron su repaldo hace cuatro años antes de la convención, puenteando a sus afiliados, a la eventual candidatura demócrata de Hillary Clinton. Sanders quedó segundo, movilizando contra Clinton todo lo que pudo en las primarias, mientras el entusiamo y el compromiso de sus partidarios contrastaba con el importante apoyo del establishment hacia la candidata ganadora.

Esta vez, a Weingarten, al menos le gusta lo que ha escuchado en boca de Sanders. Su sindicato también ha modificado su proceso de toma de decisiones para adoptar un modelo de abajo a arriba, no de arriba a abajo como en 2016. En aquella ocasión los militantes del sindicato bombardearon a la AFT con correos electrónicos mostrando su indignación y, al menos un importante líder regional, protestó públicamente.

«Mira, Bernie realmente quiere ser presidente. Y creo que lo que está haciendo es el trabajo de tejer redes», dijo Weingarten a un medio de comunicación. «Bernie ha dedicado tiempo no solo a ser el iconoclasta que es y a ser un verso suelto, sino también a trabajar con aliados para trabajar por un país mejor».

Sanders no ha sido el único candidato demócrata que ha cortejado a miembros del sindicato AFT durante los últimos días de mayo. El ex-vicepresidente Joseph Biden utilizó un salón de actos de la AFT en Houston para presentar su programa educativo: más recursos para las escuelas que educan a niños de familias con bajos ingresos, un aumento de los psicólogos y otros trabajadores de la salud en las escuelas, y ayuda a los maestros que arrastran grandes deudas de préstamos para los estudios.

Estos puntos están en línea con las reivindicaciones de los sindicatos docentes y es lo opuesto a los planteamientos del presidente Donald Trump y su secretaria de educación, Betsy DeVos. Estos insisten en recortar la ayuda escolar, no perdonar las deudas de estudios, y forzar a los profesores y otro personal escolar a portar armas en el trabajo.

C.J. Atkins ha contribuído a este articulo.

Notas

  1. NdT: La cogestión en Alemania es un sistema por el cual los trabajadores, bajo determinadas condiciones, tienen representación en algunas ocasiones mayoritaria) en los llamados consejos de vigiliancia. Aunque es un mecanismo de presión importante, en la práctica los empresarios retienen mucho más poder y la última palabra en las decisiones.
  2. NdT: partidarios de la privatización de las escuelas públicas de Estados Unidos
  3. NdT: un sistema sanitario público universal similiar al que tenemos en España.

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