«Votar NO en el referendum es un acto de rebeldía y de rechazo a la política del miedo en ArcelorMittal»

Entrevista a Jose Manuel Castro, de CCOO en ArcelorMittal.

Concentración de trabajadores de ArcelorMittal durante el paro del 21 de octubre. Trasona, Avilés. Foto: @alisaguerrerofoto
Concentración de trabajadores de ArcelorMittal durante el paro del 21 de octubre. Trasona, Avilés. Foto: @alisaguerrerofoto

En ArcelorMittal, CCOO ha convocado, desde hace varias semanas, movilizaciones y paros con el fin de volver a la negociación del Acuerdo Marco a nivel de todo el Estado. La empresa ha llegado a un acuerdo de convenio colectivo con UGT, USO y ACIAA, que será sometido a referendum el lunes 4 y martes 5 de noviembre.

Jose Manuel Castro es Delegado sindical, Secretario de la Sección Sindical de CCOO de ArcelorMittal en Asturias, y miembro del Comité de Empresa Europeo del gigante siderúrgico. Hemos hablado con el para que nos explique como está la situación de la negociación colectiva en la empresa, y las razones por las CCOO considera que hay que votar no en el referendum.

Jose Manuel Castro, Secretario de CCOO ArcelorMittal en Asturias

P. ¿Cómo hemos pasado de la negociación a nivel estatal a la negociación planta por planta?

Hemos pasado por un proceso de negociación en el que no ha habido negociación, es una transcripción prácticamente literal de la propuesta fallida del Acuerdo Marco. Propuesta que lanzó la dirección de la empresa a modo de ultimátum y que no recogía la mayor parte de las reivindicaciones de la plataforma unitaria de la parte social.

Durante todo el proceso la empresa fue modelando reunión tras reunión su propuesta, que no tenía nada que ver con la que habíamos impulsado desde la plataforma unitaria y que había sido aprobada en asambleas de afiliados y afiliadas.

Nosotros siempre hemos utilizado este sistema. Todas las plataformas se pasan por asambleas una vea aprobadas por los órganos de dirección de la sección sindical. Y en estas se enriquece con las aportaciones de los propios afiliados y afiliadas.

Por ejemplo, una de las aportaciones que incluíamos era aplicar un plus tóxico penoso par aquellos puestos que están en peores condiciones, principalmente los de baterías, algunos del horno alto, etc. Allí donde no es posible eliminar totalmente la exposición a agentes cancerígenos y agentes mutágenos. Solo cabe la posibilidad de emplear equipos de protección y, por lo tanto, no se elimina el riesgo. Es algo implícito al proceso productivo, sobre todo en las baterías.

Bien, esta reivindicación fue incluida en una plataforma unitaria. Nosotros siempre buscamos consensuar las cosas lo máximo posible y entendemos que la unidad de acción sindical tiene sus ventajas. Y por tanto así fue llevado.

La última propuesta de la empresa, a modo de ultimátum, le pareció insuficiente a todas las organizaciones sindicales presentes en la negociación del Acuerdo Marco. Pero aún así deciden trasladarla a sus órganos de dirección internos. En el caso de CC.OO. fuimos a nuestros órganos de dirección, tanto a la ejecutiva como al consejo. Allí se ratificó que no era válida, que no servía, y eso se trasladó a las asambleas de afiliados y afiliadas, donde más de 400 afiliados y afiliadas dijeron que no a esa última propuesta de la empresa. Nuestros tres representantes de CCOO en la comisión negociadora del Acuerdo Marco trasladaron esta postura.

UGT y USO hicieron procesos asamblearios. Hay muchas dudas, a tenor de lo que nos cuentan, de que en algunas de ellas se pudiera votar, fueron más bien asambleas informativas. Pero el resultado de estas asambleas es que sí les valía. Es más, los sindicatos que en las negociaciones que se estaban produciendo en Etxebarri habían dicho que la propuesta no era insuficiente luego la defendieron en sus asambleas de afiliados. El resto de organizaciones haría consultas similares.

Sé que la CSI hizo asamblea, pero no era decisoria. No fue votada. Decían que como afectaba a más plantas no era lógico votarlos. ELA y LAB me imagino que harían sus consultas, también. El resultado de la votación o de la decisión de la mesa negociadora fue 6 votos en contra de esa propuesta (los 3 de CC.OO., 1 de CSI, 1 de ELA y 1 de LAB) y a favor los 4 de UGT y el representante de USO. Con lo cual, la propuesta quedó rechazada.

En cualquier país mínimamente democrático se diría que si esta propuesta no tiene el consenso suficiente habrá que seguir trabajando y negociando. Lejos de eso la empresa decide unilateralmente romper con el acuerdo marco. UGT y USO han seguido el juego a la empresa y han apostado, en todas las plantas en las que han podido hacerlo, por dar por finiquitada la negociación del Acuerdo Marco y abrir la negociación colectiva por plantas.

P. ¿Pero esto no es debilitar la capacidad de presión de la plantilla?

Sí, es que esto nos parece un error de manual. Porque, evidentemente, atomizas al acción sindical. Y lo que se hace es dejar a muchas plantas, a muchos pequeños talleres o unidades de negocio abandonadas a su suerte.

UGT y USO tiran de rodillo, utilizan su mayoría sindical en Asturias y a través de unas permanentes de los plenos de los comités instan a la empresa a que reabra la negociación del convenio colectivo que estaba suspendida temporalmente a la espera del resultado del Acuerdo Marco. Lo consiguen por decisión casi unitaria, a excepción de CCOO. Tanto la CSI, como ACIAA, que es el sindicato de personal de contrato individual, mal llamado fuera de convenio, lo apoyan.

Algunos creen que van a conseguir mejorar lo que vienen en el Acuerdo Marco. Craso error. Lo que se ha hecho es transcribir literalmente la propuesta del Acuerdo Marco en el seno del convenio.

Se dice que si no se negocia el convenio colectivo ya, la plantilla pasaría al Convenio del Metal.

No es cierto, porque el convenio no decae porque lo estás dejando en suspenso a la espera de un Acuerdo Marco, hasta que el Acuerdo Marco no se cierra de manera definitiva no corre ese tiempo de ultraactividad.

No es real que pasemos al convenio del metal y a partir del día siguiente cobremos 600 € o 700 € menos mensuales, como dicen algunos. Si el acuerdo marco decae, las condiciones del mismo pasan a fijarse en el contrato de cada trabajador. Por tanto, la única forma de bajarnos el salario sería la aplicación del art. 41 del Estatuto de los Trabajadores: modificación sustancial de las condiciones de trabajo.

Con este engaño hemos estado mes y medio viendo un teatrillo de supuesta negociación que nunca lo ha sido y el resultado del día 24 de octubre fue, en la práctica, que nos leyeran la propuesta del Acuerdo Marco con alguna modificación o algún pequeño retoque de cara al convenio. Como digo, el grueso del preacuerdo del convenio es lo que ya habíamos determinado en el Acuerdo Marco.

P. ¿Por qué otras razones los trabajadores deben votar NO el lunes y martes?

Por varias cosas. En cuanto a la subida salarial: 0% de incremento en el 2019. Un incremento variable del 2% que está ligado a una reducción de plantilla, que se estima en unos 200 o 300 trabajadores, solo 200 en el caso de largos. Los incrementos salariales ligados al IPC provocan que haya una pérdida económica. Perdemos todo el arrastre de 2019 porque no pagarían atrasos de ese IPC, que ahora mismo está en el 0,1%, creo recordar. El resto de subidas como es el IPC real está condicionado a que si el IPC es negativo tenga, incluso, un efecto de descuento. Lo que hay también es que a principios de año suben el IPC un 50% del IPC de 2019 sin abono de atrasos más un 1% a cuenta.

Si el IPC es superior pagarían los atrasos pero si es inferior habría que devolver la diferencia. Es un poco como lo de Hacienda. Nos puede salir a pagar o a devolver.

Esto es lo que hay de la propuesta económica.

En las empresas de alrededor, en el caso de Asturias, las subidas medias por convenio son un 2,06%, creo recordar, y en el caso de España un 2,22 %. En el caso de ArcelorMittal, que es una empresa que el año pasado, en Asturias, batió record de beneficios y de producción. La oferta es un 0% para 2019.

El grupo AM a nivel global obtuvo una EBITDA de más de 10.000 millones de dólares durante el año pasado, y un resultado neto operativo, es decir, ganancia contante y sonante, de 5.150 millones de dólares. En otras empresas de nuestro entorno, que también están afectadas por la coyuntura económica las subidas salariales están siendo del entorno del 2%, conforme al Acuerdo de Negociación Colectiva. Por ello digo que la propuesta que vamos a llevar a referendum es claramente insuficiente por no decir que resulta insultante.

En el Acuerdo Marco ha habido posibilidad de negociar, en el convenio colectivo no ha habido ninguna. Lo cual, como digo lo vemos como una engañifa, un teatrillo que ha durado este mes y medio donde se ha visualizado lo que efectivamente sabíamos que iba a pasar. Por todo esto hay que votar no el lunes y el martes.

P. Danos algún detalle más de como funciona lo de la parte variable del salario sujeto a objetivos de reducción de plantilla.

Sí, Una parte de nuestro salario es de carácter variable es ese 2%, la empresa solo garantiza el 0,5% en este año. Esto es un caramelo para tratar de haya alguna adhesión más. Pero el otro 1,5% va a estar ligado a destrucción neta de empleo. La plantilla en ArcelorMittal lleva más o menos estable desde 2013 en unos 5.500 trabajadores. Hay una fluctuación de unos 250-300 trabajadores, pero como digo, la plantilla media a 31 de diciembre de cada uno de los años anda sobre los 5.500 trabajadores.

Hasta ahora el contrato relevo era la principal vía de entrada y salida de trabajadores. El contrato relevo se ofertaba a cambio de optimizaciones de recursos, reorganizaciones de talleres, etc. Y en ese contexto la parte social teníamos cierta capacidad de negociar e intentar minimizar el impacto de esto en el empleo neto.

Con este tema de los objetivos de reducción de plantilla ahora la situación cambia. Hay unas cifras, que además las establece la empresa, sin negociación posible, que te van a decir que si no se reduce plantilla en 200 o 300 trabajadores, no se cobra esa parte del salario. Es un regalo envenenado para dividir a la plantilla, para introducir la confrontación. Es cambiar salario por destrucción neta de empleo, sin margen de negociación posible para que desde la parte social podamos amortiguar la situación.

P. En caso de que en el Referendum triunfe el Sí ¿qué supone para todo el conjunto de la plantilla de ArcelorMittal en otras regiones?

Realmente el acuerdo marco no desaparece. El acuerdo marco como falla porque no tenemos la mayoría de la representatividad sindical para sacarlo adelante. Entonces la empresa lo que hace es dar por finiquitada en teoría la negociación del acuerdo marco y nos lo llevamos a Asturias. ¿Por qué a Asturias? Porque aquí la empresa cuenta con una mayoría más dócil, por decirlo de una manera fina, que le va a asegurar que se aprueba la misma propuesta que la empresa ofrecía en la negociación del Acuerdo Marco.

Lo que se ha hecho con esto es cambiar el ámbito de negociación. Cuando nosotros defendemos que hay que mantener el ámbito de negociación del acuerdo marco, lo decimos porque así da lugar a la representación de todas las plantas, no operan las misma mayorías, ni las mismas organizaciones dentro de ella. Si nos trasladamos a Asturias aquí no están ELA, LAB, las plantas de Sagunto, Euskadi, etc.

El acuerdo de Convenio en Asturias será la referencia, el Acuerdo Marco, para el resto de plantas, con una salvedad: el resto de plantas no han participado en la negociación. Más allá de que luego en sus convenios ellos puedan sacar algunas cuestiones específicas. Un ejemplo: se acaba de firmar un preacuerdo en Etxebarri que es incluso inferior a esto. Es un calco de la mismas propuesta que se va a votar aquí en Asturias, pero no contempla el tema de la reducción de jornada ni otros detalles.

Es la paradoja que se da, se está aplicando una especie de acuerdo de referencia pero que no se puede negociar, donde en otras plantas no tienen capacidad real de negociar más allá de alguna modificación en los temas locales.

Se atomiza la acción sindical. Lo lógico sería negociar con la participación de todas esas plantas, porque al final si se negocia en Asturias a lo mejor sacas una ventaja en algún aspecto. Por ejemplo si hay una cantidad limitada de recursos, y esos recursos se llevan a Asturias, al final para las otras plantas va a quedar lo mínimo.

P. ¿Creeis que hay alguna posibilidad de recuperar el ámbito de negociación del Acuerdo Marco estatal en caso de triunfo del Sí en el Referendum?

Nosotros estamos luchando porque así sea. Hoy han finalizado las movilizaciones y los paros que han sido un éxito. Hemos paralizado la mayor parte de las instalaciones productivas. Incluso hemos paralizado turnos donde no tenemos afiliados de CCOO, con gente que se está sumando de otros sindicatos. Ha sido una huelga ejemplar, no ha habido piquetes ni corte de accesos a la factoría. Ha sido una huelga completamente límpia y honesta, al menos por nuestra parte. No tanto por parte de la empresa y la actitud de otras organizaciones sindicales.

El divide y vencerás de la empresa, por ahora no está funcionando.

Hoy mismo presentaremos una convocatoria de huelga para continuar con los paros, a partir del 8 de noviembre. El Acuerdo Marco, en 18 años que lleva funcionando ha traído aspectos muy positivos, como el contrato relevo, inversiones, rejuvenecimiento de plantilla, etc.

Ha habido también aspectos negativos, como el V Acuerdo Marco, que introdujo la variabilización salarial, una pérdida de cerca 250€ al mes para cada trabajador y trabajadora.

Pero ni siquiera en el V Acuerdo Marco, que era malo de solemnidad, nadie se planteó romperlo y volver al nivel de negociación por plantas.

P. Una cosa que llama la atención es la política de la empresa de jugar con el miedo, usando para ello a la prensa regional, que prácticamente calca las posiciones de la empresa. Una especie de NODO.

Sí, ArcelorMittal tiene un departamento de comunicación que hace su trabajo. Pero ante estas cosas yo suelo decir que a veces se nos olvida que estamos negociando un convenio. Nosotros como trabajadores y trabajadoras con nuestros salarios no podemos revertir el problema de las importaciones, por ejemplo.

Una posibilidad es que en el futuro una parte de la fase caliente de la producción se haga en países de la periferia de Europa, con menos costes ambientales, y que nosotros seamos meros talleres acabadores. Esto se está viendo con los desbastes, que se traen de fuera y se acaban aquí. Es un ejemplo y nadie denuncia esto porque es beneficioso para la compañía.

ArcelorMittal hasta la fecha no ha gastado ni un solo euro en derechos de emisión. Se calcula que solo ArcelorMittal España tenga unos 3 millones de toneladas de CO2 de excedentes en derechos de emisión que le son asignados gratuítamente. Y que puede venderlos: a 25€ por tonelada, cuando a la empresa se los han dado gratis.

No sería la primera vez que ArcelorMittal hace esto. En la época de la crisis hizo pingues beneficios cerrando instalaciones de cabecera y vendiendo derechos de emisión a otras plantas que tenían necesidad de ellos.

Las ayudas que se están perfilando sobre emisiones de CO2, estatuto de la industria electrointensiva, etc.. también ArcelorMittal va a ser uno de los principales beneficiarios de ese tipo de ayudas.

El salario de la plantilla no tiene capacidad de incidencia en estas situaciones. Aunque trabajaramos gratis no podríamos solucionar con eso el problema de las importaciones, de la sobrecapacidad china, de la guerra comercial de Trump, de la especulación con los derechos de emisiones, del coste energético en España, etc..

Entonces yo digo que nos centremos en la negociación del convenio, y en este convenio, medio punto arriba o abajo, no va a arruinar la fábrica. No vamos a llevar a la fábrica a la quiebra por esto. Y por eso debemos rechazar este mensaje del miedo que se está fomentando.

Nos han contado que en otras asambleas de otras organizaciones sindicales están diciendo que en CCOO estamos locos, que vamos a hundir la fábrica, … y ese miedo acaba calando. Yo voy a casa de mi suegra y me dice que ha visto la TPA y me pregunta ¿Pero que van a cerrar la fábrica?. Esto es la campaña del miedo.

La fábrica va a seguir igual con una subida 0,5% que con una del 2%. No va a cerrar por eso, la empresa tendrá menos beneficios y tendrá que redistribuir más entre los trabajadores. Mi salario se ha reducido en poder adquisitivo un 0,4% en los últimos tres años con respecto al IPC. Pero el del personal de alta dirección ha subido un 12%, en el mismo periodo. No estamos pidiendo ninguna locura, simplemente lo que se acordó en el ANC para todo el país.

La empresa sí juega a infundir miedo. Miedo espoleado por medios de comunicación. Incluso desde la cadena de mando se envían correos donde disimuladamente se insinúa que es importante que en el referendum salga el sí, y que deben hablar con su personal para facilitar esto.

Por todo esto, votar no en el referendum, no solo es un acto de rebeldía ante los intentos de atomizar la acción sindical, también es un voto de rechazo a la política del miedo.

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