“Todas tenemos el mismo fin que es mejorar las condiciones laborales en el sector de supermercados asturianos”

Los trabajadores y trabajadoras del sector de supermercados en Asturias van a la huelga estas navidades. Entrevistamos a María José Santano, de CCOO en Alimerka.

Asamblea de trabajadores de supermercados el 15 de diciembre de 2019. Foto: La Mayoría.

El sector de supermercados de Asturias vive un conflicto laboral que se ha alargado desde hace más de un año. Por estas fechas en 2018 conseguían un incremento salarial de 50 € mensuales para mostrar continuar la negociación colectiva gracias a la movilización de las plantillas de los supermercados. La negociación ha quedado congelada por el bloqueo de la patronal hasta día de hoy.

Las empresas se niegan a negociar la plataforma reivindicativa de un colectivo de trabajadores que, por lo general, posee unas condiciones laborales muy atrasadas con respecto a otros sectores, lo cual les dificulta enormemente cubrir las necesidades básicas de sus hogares.

En una multitudinaria asamblea de trabajadores se aprobó la convocatoria de huelga para los días 21, 22, 23, 24, 28, 29, 30 y 31 de diciembre con el fin de desbloquear la negociación de convenio colectivo del sector de supermercados e incluir la plataforma reivindicativa de la parte sindical.

María José Santano, Secretaria del Comité de Empresa de Alimerka por CCOO.

Entrevistamos a María José Santano, Secretaria del Comité de Empresa de Alimerka por CC.OO. y componente de la mesa negociadora del convenio del sector de minoristas de alimentación en Asturias, para que nos explique el conflicto laboral por un convenio colectivo de sector digno:

La patronal ha bloqueado este convenio desde hace mucho tiempo. ¿A qué se debe y qué repercusión ha tenido en las diferentes plantillas del sector?

Básicamente es porque se están negando a mejorar un convenio que es poco más que lo que está dictaminado en el Estatuto de los Trabajadores. Los salarios son muy bajos y están obviando las medidas sociales. No les interesan medidas como los 20 minutos del descanso.

Esto repercute directamente en los trabajadores, sobre todo por el tema salarial. Con el actual salario no tienes unas garantías de poder mantener una vida digna. No tienes posibilidades salvo que tengas una pareja o tengas una ayuda.

Las condiciones laborales del sector de supermercados son unas de las peores. ¿Qué reclamáis para el convenio colectivo?

A parte de la subida salarial, que siempre es necesaria para subir ese salario base que es tan bajo, tenemos unas medidas sociales que creemos se tienen que implementar y que son fundamentales, como es la inclusión de los 20 minutos de descanso dentro de la jornada efectiva, que ahora mismo se tiene que recuperar, sobre todo en algunas empresas de este sector.

Reivindicamos también que no se pierdan los festivos cuando coincidan en vacaciones o descansos y puedas disfrutar de los 14. No tanto por los festivos que te puedan caer en vacaciones sino por aquellos que caen en descansos. Por ejemplo, hay muchos trabajadores que cuando cae el festivo en domingo y pasa para el lunes, siempre lo pierden. Entonces es bastante importante.

Al carecer de una antigüedad reconocida por convenio, lo que nos habíamos planteado, y la patronal no está muy conforme con hacerlo así, es una subida al siguiente nivel cada 3 o 4 años, no tanto de categoría como de salario. Lo único que implicaría sería no modificar las funciones que se realizan sino el nombre de categoría y los años de antigüedad que tendrías que tener para poder acceder a esa subida de categoría salarial.

También reivindicamos un plan de rejuvenecimiento de la plantilla, que implicaría un plan de prejubilación que a día de hoy no tenemos; garantizar que no se externalicen los servicios; una cláusula de subrogación; un aumento de los días de lactancia, que más o menos estaba cerrado, se había hablado que serían unos 17; y 2 días más de vacaciones.

Estas vienen a ser las medidas sociales que se suscribieron en la asamblea del día 1, es lo que se pidió en el Servicio Asturiano de Solución Extrajudicial de Conflictos.

¿Cuál de todas ellas consideras que es la mayoritariamente demandada por la plantilla?

Yo creo que la más importante, y que más beneficiaría a la plantilla, es la inclusión de los 20 minutos de descanso como jornada efectiva.

Nosotros tenemos una jornada semanal, no anual. Por lo tanto, al hacer 40 horas semanales y no tener esos 20 minutos dentro de la jornada, tenemos que trabajar 2 horas más a la semana para recuperarlo.

Es de las más fundamentales que hay que reclamar. De hecho, es lo que está encallando la negociación porque consideramos que es algo muy importante y ellos es algo que, realmente, no quieren dar bajo ningún concepto.

¿Qué supone esas 2 horas de más a los trabajadores?

Principalmente 2 horas menos de trabajo semanalmente. Yo no tengo por qué recuperar ese tiempo. Si yo lo tengo incluido, yo voy a tener esos 20 minutos y no tengo por qué hacer trabajo de más. Que es lo que realmente estamos haciendo. Trabajar tiempo de más para recuperar el tiempo de descanso que nos corresponde.

Sería muy beneficioso para todos tenerlo incluido en el convenio.

¿Por qué es tan importante el convenio sectorial como para hacerse necesaria una huelga?

El Convenio Sectorial es el que garantiza que todas las trabajadoras y trabajadores de este sector tengan unas condiciones laborales dignas y sin abusos. Básicamente teniendo un convenio por delante, un trabajador que quiera cogerse un permiso estaría blindado.

Pero tiene que mejorarse, y debe mejorarse. Es decir, un convenio no puede quedarse en mínimos durante años. Ese convenio tiene que mejorar durante el tiempo. Lo mismo que las empresas mejoran, las condiciones de los trabajadores también deberían ir mejorando con el tiempo.

Cuando se inició este modelo de marcado en el sector en el que estamos, la mano de obra eran mujeres, prácticamente el 99%. Eran mujeres a las que les pagaban salarios muy bajos porque se decía que este sector no era para conseguir un sueldo, era un complemento a un salario que entraba en la vivienda. Las mujeres que trabajaban aquí no lo hacían para vivir sino para aportar un extra.

¿Qué pasa? Esto ha cambiado. Seguimos teniendo el mismo tipo de mercado que se hizo en los 80, cuando se inició la andadura de estas empresas, pero las circunstancias de estos trabajadores han cambiado. No son mujeres que están llevando un complemento a la familia. Son mujeres que, en muchos casos, tienen que mantener a una familia.  Y que, con los salarios que se están pagando en este sector, no pueden mantener a una familia. Tienen que tener ayuda de algún tipo, ya sea de tu marido, de tu pareja, de tus padres,…, alguien. No te puedes mantener.

Yo creo que la huelga es necesaria porque las empresas quieren mantener este modelo porque es rentable: mucha mano de obra a un precio muy bajo. Porque el coste es muy bajo para los beneficios que genera y la rentabilidad que le sacan a este mercado y, sin embargo, los trabajadores necesitan mejorar estas condiciones. Lógicamente la vida sube,  las circunstancias cambian y el mercado, en este aspecto, tiene que cambiar acorde con la vida.

¿Crees que negociar un convenio colectivo al alza, que mejore las condiciones salariales de las trabajadoras, va a suponer un elemento de empuje de la independencia económica de la mujer para la igualdad con el hombre?

Yo creo que sí, es fundamental, es beneficioso. Cuando iniciamos esta negociación ya les dijimos a la patronal que tenía que ser un convenio con vistas al futuro, a mejorarlo, a seguir mejorando en el futuro. No nos vale de nada haber implementado lo que subimos de 50 € y sacar los 2 días más de vacaciones si esto se queda aquí. Tiene que ir mejorando año tras año.

Es fundamental arrancar con unas mejoras importantes en este año y continuar avanzando.  Lógicamente si a mí me suben en 2021 a los 14.000 €, no son los 10.000 € que estábamos cobrando hasta el año pasado. Eso, quieras o no, te ayuda. No es lo mismo tener 800 € o 723 €, como teníamos, a tener un salario base de 1.100 € que podamos llegar a tener o 1.200 o 1.500 €. Lógicamente en la familia se nota. 

Es posible que algunas supermercados traten de separar a las diferentes plantillas con convenios de empresa mientras se negocia el convenio colectivo de sector ¿Qué posición tiene CC.OO. al respecto de estos convenios?

El Más y Más, que el año pasado se fue de la negociación, sí que ha presentado un convenio de empresa, que de momento no se ha negociado. El Alimerka también nos hizo este mes la misma propuesta, que no es un convenio de empresa sino un acuerdo salarial, que encima era el mismo que habían puesto sobre la mesa en el convenio sectorial.

Lo que nos traslada es el mismo acuerdo que nos propuso en la mesa de negociación a nivel sectorial, nos propone el mismo acuerdo salarial a nivel interno. Eso no es un convenio de empresa. Tampoco vamos a aceptar ese acuerdo salarial porque si no te lo aceptamos en la mesa sectorial, no te lo aceptar a nivel interno.

Fue más bien una estrategia para intentar desviar la atención de la gente, para tantearla a ver cómo iban. Se ha quedado ahí porque la hemos rechazado.

A parte de eso, CC.OO. estamos totalmente en contra de los convenios de empresa. No vamos a suscribir un convenio de empresa porque es debilitador para el trabajador. El convenio de sector va a tener siempre muchísima más fuerza que un convenio de empresa.

Los convenios de empresa, por estadística, te ofrecen mucho en los primeros tres años y, luego, se quedan estancados. Entonces, desde CC.OO. no vamos a aceptar un convenio de empresa.

Hay denuncias de coacciones a las plantillas por parte de la empresa, a través de mandos intermedios. ¿Cómo estáis abordando este grave problema desde el sindicato?

Sí es verdad que la empresa se ha puesto las pilas y desde muy pronto tuvo reuniones con los supervisores para que transmitiesen la situación económica de la empresa y demás. El problema que tuvimos es que hay ciertos supervisores, no todos pero sí hay un número de ellos, que han aprovechado su poder para frenar un posible absentismo de trabajadores en sus tiendas. Aprovechando la tesitura pues te venden que la empresa está en números rojos, que si puede haber despidos, incluso nos ha llegado que puede haber Expedientes de Regulación de Empleo. Llegaron, también, noticias de que habían comentado que ni siquiera había gente de la empresa negociando este convenio, que si era gente de Madrid.

Entonces, son supervisores que tienen un cierto peso de miedo entre los trabajadores y se aprovechan de esa coyuntura. Nosotros hemos transmitido a los trabajadores que no tengan miedo, que las cuentas no están en rojo, que no va a haber despidos por irse a la huelga, que de facto es ilegal, que tienen desligarse un poco del cuento del miedo que te pueda vender ese supervisor y que, por supuesto, no tienen por qué dar confirmación porque, además, están preguntando si tienen intención de ir a la huelga, si tienen intención de ir a las asambleas. No tienen obligación de contestar y ya partiendo de que no te tienen por qué preguntar. Llegó un punto que tuvimos que poner, de manera pública, que si esto continuaba íbamos a tomar medidas legales.

Los supermercados y el comercio en general son una pieza clave para que los productos lleguen a los consumidores, gracias a sus trabajadores. ¿Qué esperáis del apoyo social de los clientes, que cada día comparten un rato con vosotras en las tiendas?

Yo creo que los mismos que nos apoyaron el año pasado nos seguirán apoyando este año. Porque básicamente el año pasado fue sorprendente porque no lo habíamos pensado desde ese lado. Es decir, si el cliente nos iba a apoyar o no nos iba a apoyar. Nos pilló a todos un poco de manera sorpresiva.

Pero  sí es verdad que recibimos muchísimos apoyos por parte de ellos, ya sea desde las redes sociales o en persona allí. Gente que nos animaba a pelear porque no tenían ni idea. Yo te hablo de lo que me tocaba porque me llegaban clientes a la panadería y me decían “no me lo puedo creer, una empresa como Alimerka, que es el buque insignia de Asturias, con su fundación y tal, y luego tienen trabajadores que están cobrando 723 €”. Yo tengo muchos clientes, que además saben que estoy en el sindicato, y llegaban “hay que ir a la huelga porque estoy hay que pelearlo, porque no es posible que sigáis en estas condiciones, que un año después estéis otra vez igual”.

Entonces, es verdad que nos apoyaron mucho el año pasado y nos van a apoyar este. El que estuvo el año pasado va a seguir. Y seguramente haya gente que se sume otra vez porque dirán que no es posible que estemos otra vez en las mismas circunstancias. Esto es como un deja vu, o sea, no han aprendido nada. Estamos un año después en las mismas.

Un año después de la exitosa movilización, las trabajadoras y trabajadores del sector os mantenéis movilizados para luchar por mejorar las condiciones laborales. ¿Cuál es el secreto de la acción sindical para unirles? ¿Qué es lo que une a todas las plantillas del sector?

Aquí lo que hay es un gran trabajo sindical durante todo este año, que es visitar constantemente todas las tiendas. Hemos hecho muchísimo esfuerzo para hacerlo. Es difícil porque son muchas tiendas, tanto aquí como en Más y Más como en El Árbol. Entonces, el acercamiento de los delegados sindicales con la plantilla es fundamental. En muchas ocasiones hay muchas tiendas en las que ya llega a ser un trato familiar porque se acostumbran a verte. Casi acabas teniendo una familiaridad. Hay grupos de gente que al final coge el teléfono y te acaba contando su vida.

Esto es fundamental tener esa cercanía en una situación en la que tienes que moverte con muchos trabajadores y en la que tienes que intentar traerlos hacia ti para poder pelear en estos conflictos. Yo, en Oviedo, tengo cerca de 1.000 trabajadores, se dice pronto pero son cerca de 1.000 trabajadores con los que intentas estar siempre, te llaman a la hora que te llaman y estás siempre con ellos. Para cualquier cosa que necesiten. Es un acercamiento fundamental, yo creo, en un delegado sindical.

Al final favorece que todas las plantillas, da igual en la empresa en la que estés, se unan. Al final tienes el mismo fin que es mejorar tus condiciones, que puedas reivindicar tus derechos, y que eso no se puede conseguir si no tienes esa familiaridad con ellos y ese acercamiento por las tiendas.

¿Las delegadas sindicales de Alimerka habéis ido a tiendas de otras empresas, de Más y Más o de El Árbol por ejemplo, para explicar el tema del convenio de sector?

Este año no hemos necesitado de ello porque, realmente, se ha podido cubrir, pero yo recuerdo del año pasado que gente de El Árbol tuvo que hacer parte de mis tiendas porque nos pilló todo muy corto de tiempo. Al final nos tenemos que ayudar, tenemos gente del Primark que nos va por las tiendas, muchas veces, para los temas de las asambleas cuando llegas muy justo de tiempo. Al final somos una piña y nos ayudamos.

Lo mismo cuando fuimos al Día durante su problema del ERE en la nave del Polígono Espíritu Santo. Fuimos gente del Alimerka. Igual cuando hay que ir al Primark o cuando tenemos que ir al Zara,…, eso al final redunda en que todos nos mezclamos y todos nos ayudamos. De hecho, ayer estuvieron los de Vesuvius aquí, vinieron a apoyarnos. Al final eso es lo que tiene que ser.

A lo largo de los años se ha perdido algo. Si hablas con gente que ha vivido los años 80, cuando aquellas grandes movilizaciones y aquellas grandes huelgas, viendo lo que había aquella época y viendo lo que hay ahora, se ve que hemos perdido la solidaridad entre los trabajadores.

Antes daba igual que fueran los mineros, que fuera el metal, que fuera quien fuera, la gente salía a la calle. Y a día de hoy eso lo hemos perdido, nos han ayudado a perderlo. Ese individualismo, el primero tú y el que venga detrás que arree, eso es un trabajo que ha hecho muy bien el capitalismo en sí y todas esas empresas.

Se ha perdido y es fundamental recuperar esa solidaridad entre los trabajadores, da igual de la empresa que seas y del sector que seas.

Si solo vas a mirar por lo tuyo es precisamente como lo que hablábamos en lo referente al convenio sectorial. No es lo mismo un convenio sectorial con 12.000 trabajadores que puedan hacer piña, y 12.000 trabajadores haciendo piña somos muchos, a una empresa que pueda tener 600.

Mi marido trabaja en el sector del metal en una empresa con 159 trabajadores. Si esa empresa tiene que hacer un convenio interno, no es el mismo peso que puedas tener negociando un convenio de sector del metal aquí en Asturias con los trabajadores que lleve, que no sé cuántos son pero serán muchos, a hacer un convenio de empresa con 159 trabajadores. El resultado no es el mismo. Eso es para todo. Da igual que sea un convenio lo que estés negociando, que sea un ERE al que vayas a ayudar a los trabajadores, que sea un cierre de una empresa, que sea lo que sea. Si no hay una piña, una solidaridad entre los trabajadores, poco puedes ganar

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