3.4 Desarrollo planificado

4.1. Las necesidades humanas como motor de la economía

Llegamos a un punto en el que la humanidad tiene la tecnología y los medios necesarios para fijar metas que antes considerábamos inalcanzables. Es perfectamente posible erradicar el hambre en todo el mundo. O reducir el ritmo de trabajo. Pero en lugar de estar al servicio de la humanidad, la tecnología es una máquina de crear beneficios. Y el ser humano es más esclavo que nunca de un ritmo infernal de trabajo.

El nivel de conocimientos científicos y técnicos, la informática y las telecomunicaciones, los métodos de producción sofisticados dan a la humanidad oportunidades insospechadas para organizar racionalmente la producción. Ya disponemos de los medios necesarios para sintonizar las fuerzas productivas1 con las necesidades de la población, respetando los recursos naturales y el medio ambiente.

La economía del socialismo 2.0 está dirigida a satisfacer las necesidades. El “valor de uso” de los productos adquiere una posición central, a diferencia del capitalismo, donde todo está al servicio del “valor de cam- bio”. Sólo se busca el desarrollo necesario, social y sostenible. Queremos eliminar los efectos secundarios perjudiciales del proceso de producción (sobre el hombre y la naturaleza) en el proprio lugar de producción, en la distribución (elección de productos, materias primas y transporte…) y en su eliminación (reciclaje, destrucción de residuos…). Utilizamos los avances en la producción y la tecnología para garantizar el derecho de toda persona a una vida digna y el respeto de los límites de la naturaleza. La economía es impulsada por un motor social y no por el motor de las ganancias.

4.2. Planificar el hogar colectivo

Socializar las palancas económicas estratégicas de la sociedad. Esta es una condición para poder planificar. La socialización también permite que lo que aportado por la producción revierta en la comunidad y se use conforme a un plan. Así, se puede estimular el bienestar material y el desarrollo cultural de la población y se pueden lograr los objetivos ambientales que se fija la sociedad. La búsqueda del beneficio se sustituye por la utilidad social y ecológica. El hogar colectivo – otro nombre que se puede dar a la economía – se organiza de otra manera.

El objetivo es llevar a cabo más iniciativas sociales, servicios a la comunidad de calidad y accesibles, reducir la brecha salarial y de ingresos, usar de manera óptima las capacidades de cada uno, lograr el pleno empleo con puestos de trabajo que permitan vivir y desarrollarse, más calidad de vida y un medio ambiente mejor.

Esto es posible si organizamos una producción más eficazmente, generando menos residuos, con un crecimiento armónico y sostenible, sin crisis, sin lucha competitiva encarnizada, sin guerras de conquista.

Por eso el socialismo 2.0 organiza la producción de acuerdo a otra lógica: la satisfacción de necesidades sociales, culturales y ecológicas. Para lograr estos objetivos es necesario planificar la producción, la inversión, la investigación y la distribución de la riqueza producida. Eso no sucede en el caos del mercado capitalista, que determina lo que se produce, para quién y a qué precio. La planificación debe garantizar un desarrollo armonioso, eficiente y sostenible, asegurando que el uso de las materias primas, la mano de obra y la tecnología correspondan realmente a las prioridades decididas por la sociedad de manera democrática y participativa. Los autónomos y las PME (Pequeña y mediana empresa) operarían en un contexto completamente diferente, en el que no serían aplastados por las grandes cadenas y las multinacionales. Se fomentaría la cooperación voluntaria. La planificación también permite el despliegue de todo el potencial humano. Planificar es ver más allá de la punta de la nariz, más allá de los intereses a corto plazo y poder alcanzar los objetivos a largo plazo que tanto necesitan la humanidad y la naturaleza.

La planificación es una condición para lograr una verdadera democracia. Las grandes decisiones estratégicas de la sociedad, las decisiones presupuestarias y las inversiones ya no están determinadas por los intereses de los accionistas, sino no que son objeto de un debate público. La planificación es un proceso basado en la participación activa de todos los trabajadores y consumidores. La población participa al máximo en la definición de la política económica y la aplicación de esta política, tanto a nivel macroeconómico como microeconómico, en el seno de los sectores y empresas socializadas.

4.3. Liberar la planificación empresarial de la propiedad privada y la sed de beneficios

Para hacer frente a los grandes desafíos de progreso social, equilibrio ecológico, desarrollo democrático y pacífico, tendremos que planificar. Pero no nos engañemos, hoy en día también se planifica. Y mucho. La planificación económica está restringida a las sesiones a puerta cerrada de los consejos de administración de las multinacionales privadas. Multinacionales como Bayer, ArcelorMittal y Unilever planifican de la A a la Z, a una escala sin precedentes: la extracción de materias primas, el transporte, el procesamiento y el acabado de estos productos, para finalizar con la distribución de los productos terminados a millones personas de todo el mundo. Es un proceso estrictamente planificado. Sólo que se hace a puerta cerrada y el plan tiene como único objetivo aumentar la concentración2 de capital y conquistar una cuota de mercado mayor. Nada de criterios sociales o ecológicos en la toma de decisiones.

Un puñado de ejecutivos y presidentes deciden esta planificación en nombre de los grandes accionistas y las grandes familias. Por su propia naturaleza, esta planificación se centra en la propia empresa. Como cada cadena de producción planifica de forma independiente, en conjunto planifican demasiada capacidad de producción porque todas esperan captar una mayor cuota de mercado. Este exceso de capacidad conduce a las crisis de sobreproducción.

Esta planificación está orientada a la máxima acumulación de capital para sobrevivir en la lucha competitiva. La conquista y la protección de los mercados están por encima de las necesidades vitales de la sociedad. Cuando el gobierno sudafricano decidió gestionar la producción de medicamentos contra el SIDA y los puso en el mercado a precios reducidos, las grandes compañías farmacéuticas le demandaron. Más ejemplos: el primer ataque de Ébola ocurrió en 1976. Las grandes empresas farmacéuticas tuvieron cuarenta años para desarrollar y probar una vacuna contra el Ébola. No lo hicieron porque la población de África es demasiado pobre para pagar la vacuna. Para mantener sus ganancias monopólicas, los principales productores de semillas agrícolas entregan sus productos con un bloqueo genético llamado “terminator” – un proceso que hace que sean plantas estériles y que les impide producir nuevas semillas para la siguiente siembra. Bajo el capitalismo, la búsqueda de beneficios determina la planificación. Y esta planificación no es ni racional, ni ecológica, ni social.

Las autoridades públicas también planifican a nivel político. Esta planificación puede apoyar ciertas orientaciones a través de subsidios o de la política fiscal, puede establecer algunos límites, pero no afecta a las estrategias y decisiones tomadas por los gigantes industriales y financieros. ¿Qué producimos? ¿Para quién? ¿De qué manera? Cientos de miles de trabajadores carecen de voz y voto en esas discusiones. Y la sociedad todavía menos. Debemos avanzar hacia una economía moderna, democrática y planificada bajo el control de la población.

4.4. Una planificación eficaz y participativa3

La participación democrática en el proceso de planificación es un pilar fundamental del socialismo 2.0. Implica activamente a la población en las principales decisiones de la sociedad, en la visión de futuro y en el camino a seguir para lograrlo. Las decisiones sociales importantes siguen un proceso democrático: en materia de relación entre la inversión económica y social, en las opciones respecto a la energía, en el desarrollo de los sectores estratégicos, en los principales cambios estructurales en términos de cultura, me- dio ambiente, infraestructura urbana y transporte, en la puesta en marcha de actividades de ocio y de actividades económicas, en las prioridades de la investigación e innovación. La planificación a largo plazo debe ser complementada por una planificación a corto plazo. Que tiene que ser más flexible y rápidamente adaptable a las circunstancias cambiantes, al surgimiento de nuevas oportunidades o cambios en la demanda.

Una planificación eficiente y participativa no regula todo hasta el menor detalle, hasta la descripción de la última tuerca. No. Es necesario que las decisiones más importantes que tienen consecuencias para el conjunto de la sociedad no se realicen en base a la competencia y la búsqueda del lucro. Deben respetar conscientemente las prioridades sociales y ambientales y hacer uso de la manera más eficaz posible de las capacidades disponibles. La planificación debe ser un instrumento que garantice que las cosas puedan hacerse colectivamente, con la cooperación de todos. Este marco debería crear nuevas oportunidades para las iniciativas creativas individuales y colectivas, que forman la base de la renovación y del progreso de la tecnología y la ciencia. La planificación sirve para colocar dentro de un marco general en conjunto de iniciativas y decisiones, para garantizar que se lleven a la práctica los principales objetivos sociales, culturales y ambientales y para garantizar que una iniciativa en concreto no haga imposible a otras.

Una planificación participativa eficaz sólo es posible si todo el mundo tiene acceso suficiente al conocimiento y la información. La reducción del tiempo de trabajo permite tener más tiempo para participar en la sociedad y para la realización personal. La distinción entre ocupaciones intelectuales y manuales se reduce. En la producción, hoy en día ya existe una tendencia a la polivalencia y a una creciente importancia de las tecnologías de la información en los sistemas de control. Todo (a) “trabajador (a) manual” debe ser en cierto modo también un poco ingeniero, debe poder seguir formándose, participar en la optimización del proceso de producción y participar en la dirección de la empresa. Las profesiones intelectuales también deben estar más cerca del trabajo sobre el terreno. Debemos conseguir que a lo largo de la vida las personas hagan traba- jos de distinta naturaleza: empleos no cualificados y cualificados, trabajo productivo y de servicios, repetitivo y creativo. Una semana de trabajo o toda una carrera pueden incluir varias combinaciones de tareas creativas, trabajo manual, tareas democráticas, de atención, o comprometidas.

4.5. Innovación, creatividad y diversificación

El socialismo 2.0 parte de un cambio de paradigma: repensar la sociedad, la economía y la producción. Supone incorporar otra lógica, promover otras motivaciones y métodos. La innovación, en este contexto, es un buen ejemplo.

Bajo el capitalismo la búsqueda del beneficio es el motor de la innovación, del progreso tecnológico y de la investigación. El interés personal es aclamado como fuente de progreso y como moral universal. No se puede negar que es un poderoso estímulo para el desarrollo de nuevos productos y métodos de producción. Pero esto también genera derroche, elaboración de productos nocivos o irrespetuosos con el medio ambiente, prioridades que sólo tienen en cuenta una demanda frecuentemente superflua e inversiones masivas en tecnologías punta militares y en la guerra.

¿Cómo puede aportar más progreso y renovación que el capitalismo una sociedad que no se base en la competencia, mientras ofrece al mismo tiempo una amplia gama de productos? El Socialismo 2.0 tiene como objetivo estimular la investigación científica sobre la base de las prioridades sociales, culturales y ambientales y liberar los recursos para este fin, a partir de cinco puntos de partida.

1. El socialismo 2.0 se basa en la fuerza de la investigación colectiva.

Una red de equipos científicos que buscan respuestas de manera focalizada pueden realizar más avances que una suma de empresas individuales centradas en los beneficios y que suelen hacer el mismo trabajo paralelamente entre sí. El mejor ejemplo del potencial de la investigación colectiva es el acelerador de partículas nucleares del CERN en Ginebra: un túnel subterráneo de 27 kilómetros de largo, construido para descubrir los fundamentos últimos de la materia. Es una iniciativa pública en la que colaboran siete mil físicos de todo el mundo. Que se comprometen a procesar los datos en una red de computadoras (Grid). El resultado es innovador: en 2012 fueron capaces de demostrar experimentalmente la existencia de la partícula de Brout-Englert-Higgs o bosón.

Logros menos espectaculares, pero igualmente importantes son las numerosas iniciativas de código abierto (open source). Los programadores de software libre ponen sus códigos a disposición de cualquiera alrededor del mundo para que sea posible colaborar en su adaptación y mejora. Es lo contrario a los “derechos de propiedad intelectual” de los monopolios y logran productos cada vez más eficientes, como el navegador Firefox, el sistema operativo Linux o el diseño de páginas web Drupal. Linux es el resultado de la colaboración de no menos de 3.000 programadores en al menos 90 países diferentes.

Podemos ahorrar mucho tiempo, energía y dinero mediante la centralización de la investigación y la difusión de una cantidad limitada, pero suficiente de variantes de productos que se basen en los mejores resultados. Naturalmente, el socialismo 2.0 debe garantizar que haya un equilibrio entre la eficacia y una oferta suficientemente diversa.

2. La inventiva, la experiencia práctica y la inteligencia de las personas.

El socialismo 2.0 necesita todo el talento y quiere trabajar por una sociedad de ciudadanos activos y creativos. La movilización de todos los trabajadores y la movilización de todas las personas como miembros de la comunidad y como consumidores, es una fuente esencial de innovación. La sociedad debe perseguir ideas innovadoras, en lugar de guardarlas en un cajón porque no son lo suficientemente rentables.

3. La disposición y la motivación de las personas para trabajar por la comunidad.

Los estudios demuestran que las personas trabajan mejor cuando tienen una motivación intrínseca4. En términos científicos se describen tres motivaciones importantes: autonomy, mastery & purpose (autonomía, maestría y utilidad). Las personas se sienten motivadas cuando pueden trabajar de forma independiente, cuando pueden practicar para mejorar su trabajo y cuando pueden ver claramente que su trabajo tiene una utilidad social. El contexto socialista asegura que estas tres motivaciones intrínsecas estén más valoradas. Estamos convencidos que los trabajadores están más motivados aportando al progreso real de la sociedad que aumentando el rendimiento de unos pocos accionistas. Los trabajadores también podrán decidir acerca de lo que producen y cómo se produce. ¿Por qué estarían menos motivados los científicos si tuviesen que desarrollar productos para la comunidad que para empresas privadas? Los inventos económicamente más relevantes provienen de científicos universitarios, investigadores con empleo público e inventores independientes en los que la motivación de obtener beneficios no es decisiva. Hasta los dispositivos electrónicos más avanzados se basan en la investigación pública universitaria en el marco de programas espaciales o militares.

4. El socialismo 2.0 utiliza la emulación socialista como estímulo.

El capitalismo conlleva la competencia entre las empresas para la conquista de mercados. El socialismo elimina la competencia en el seno del sector público, pero mantiene la emulación entre los distintos equipos para fomentar la investigación básica y el desarrollo tecnológico, con el objetivo de encontrar soluciones a las necesidades sociales y ecológicas. Por ejemplo: emulación entre diversos equipos para desarrollar la mejor propuesta de calefacción ecológica o de renovación urbana con carácter social. En la mayoría de las áreas, diferentes compañías buscan su propio camino hacia la renovación, la eficacia y la mejora con el fin de fomentar la diversificación y la innovación.

5. El socialismo 2.0 también da importancia a los incentivos materiales.

El talento no sólo se estimula mediante incentivos morales, sino también materiales. En el socialismo 2.0 se elimina la absurda y obscena brecha actual de desigualdad en la que el 1% de la población mundial posee la mitad de todas las riquezas del planeta. Este tipo de desigualdad pasa a ser imposible y la sociedad se asegura de que nadie sea dejado a un lado por el camino. Pero eso no quiere decir que haya una igualdad total. Todavía habrá diferencias en los salarios, personas que asuman más responsabilidad o que tengan que asumir mayores riesgos (en trabajos peligrosos), habrá especialistas, personas que trabajen en empleos pesados o penosos. En este contexto, los incentivos materiales también fomentan el espíritu de creatividad e innovación.

4.6. La base tecnológica de la planificación

Queremos liberar la planificación de las garras de la propiedad privada. Sólo así se hará posible un control democrático, se hará posible una discusión colectiva sobre los objetivos de la producción. Para poder evitar las crisis de sobreproducción y la contaminación. Y para que se respete el medio ambiente.

Para avanzar en esta dirección, se deberán utilizar los medios tecnológicos más avanzados. La base tecnológica que hace posible la planificación hoy es infinitamente superior a la del siglo pasado. Antaño las tarjetas perforadas, las tablas de input/output y el papeleo generaron una gran burocracia en la planificación. Los sistemas informáticos primitivos de los años sesenta y setenta no fueron capaces de dominar las complejas relaciones de una economía moderna, pero las grandes redes de computadoras actuales son mil millones de veces más rápidas. Esto permite crear increíbles herramientas de gestión en las redes globales de las multinacionales.

La computadora también permite el desarrollo de sistemas de feedback5, de interacción6 y de sistemas a tiempo real7. Por ejemplo, la organización de la entrega just in time (entregas justo a tiempo o cero-stocks) o la organización del tráfico aéreo y de los aeropuertos. Después del ataque contra las Torres Gemelas de Nueva York todo el tráfico aéreo internacional se reorganizó en cuestión de horas. Las líneas de producción automatizadas y la especulación bursátil son controladas por potentes algoritmos y sistemas informáticos.

“Las tecnologías de la información juegan un papel importante en nuestra organización”, se lee en el sitio web de Unilever. “Es una gran tarea construir y mantener una infraestructura actualizada de 200 000 cola- boradores en todo el mundo. Esto requiere ingeniería de procesos8 y un potente desarrollo de sistemas y software”. Y concluye: “De esta forma la tecnología nos ayuda a mantenernos por delante de nuestros competidores.” ¿No sería mucho mejor pensar en una sociedad donde la tecnología se utilice para una planificación colectiva que sea social, democrática y ecológica?

Los nuevos medios y métodos de comunicación también crean nuevas oportunidades para organizar el debate democrático sobre las prioridades macroeconómicas y las decisiones presupuestarias, sobre los grandes proyectos urbanísticos y de infraestructuras. De esa manera los instrumentos de planificación mejoran, se hacen más eficaces y más transparentes. En su nuevo sistema de gestión, el gobierno regional de Flandes establece planes quinquenales políticos e impone esta planificación uniformemente a todas las ciudades y pueblos. Esto se realiza de forma digital y es un sistema eficaz para coordinar los distintos niveles de gobierno (regional, provincial y local).

Son grandes recursos para una planificación compleja. Pero esto no significa que todo esté configurado de forma centralizada. En contraste con el enfoque excesivamente centralizado y nada transparente de las sedes de las grandes empresas transnacionales, se hace posible una planificación transparente, basada en la descentralización donde se pueda y en la centralización donde se necesite.

Notas

  1. Fuerzas productivas: conjunto de factores que contribuyen a la producción material. La fuerza de trabajo de los trabajadores, las materias primas, las máquinas y la técnica.
  2. Concentración: centralización y acumulación de capital.
  3. Participativa: que implique activamente a la población en la toma de decisiones.
  4. Intrínseca: que es propia y esencial a alguna cosa o individuo, independientemente de factores externos.
  5. Feedback: interacción de vuelta, que permite corregir sobre la base de los datos prácticos de campo.
  6. Interacción: acción recíproca.
  7. Tiempo real o real time: en este sistema acentúa la simultaneidad. Las tareas son ejecutadas en un momento preciso y según las prioridades definidas por el usuario.
  8. La ingeniería de procesos de ocupa de la creación y gestión de grandes sistemas complejos.