3.8. Internacionalismo, solidaridad y paz

8.1. Internacionalismo

El capitalismo creó los estados nacionales. Suprimió las fronteras de la sociedad feudal: los ducados, condados y entidades feudales con sus diferentes pesos y medidas, sus impuestos a las puertas de las ciudades y sus diferentes dialectos. Y creó un mercado nacional, una ley, un Estado.

En el siglo 20 el desarrollo económico creó un mercado mundial. Esto llevó a la creación de tres centros imperialistas: Estados Unidos, Japón y una Unión Europea en construcción. Aunque el proceso de desarrollo es incompleto, la UE es un hecho. Lo que no entra en contradicción con la enorme fragilidad de la Unión Europea y la zona euro en la crisis actual. No es imposible que estalle la Unión Europea o la zona euro. Pero lo cierto es que el regreso a una dispersión regional o hacia pequeños mercados nacionales sería un paso atrás.

Incluso sin la existencia de la Unión Europea, la entidad geográfica Europa requiere que los trabajadores piensen en un contexto continental. Debido a la creciente internacionalización de la economía, parece imposible lograr sólo a nivel belga el cambio de paradigma hacia el socialismo 2.0.

Nuestro objetivo es la emancipación y la liberación mundiales para que el mundo sea habitable para las generaciones futuras. El socialismo 2.0 es un proyecto internacionalista, una alternativa al capitalismo mundial. Nadie puede predecir el futuro. Sin embargo, nos parece probable que los procesos de cambio tengan lugar primero sobre todo a nivel continental. Tras el inicio de la crisis los movimientos sociales y populares que luchan por un futuro mejor se levantan por todo el continente. Con el tiempo, es posible que a gran escala, distintos países elijan un socialismo 2.0 y se unan para trabajar sobre una base de respeto y apoyo mutuo. Esto permitiría llevar a cabo una política de eliminación de las desigualdades regionales y eliminar los principales focos que alimentan las tensiones nacionalistas. Esto también significa que sea reconocida la plena igualdad de cada grupo lingüístico así como el derecho de toda persona al uso de su lengua. El socialismo 2.0 será multilingüe y utilizará el multilingüismo como un factor de progreso.

Esto es más importante aún si cabe ahora que la mitad de la población mundial vive en ciudades y en grandes áreas urbanas que crecen rápidamente. La “súper-diversidad” ya es una realidad en las ciudades europeas. Más de la mitad de la población de las grandes ciudades tiene raíces inmigrantes. En lugar de ver este desarrollo como una amenaza y dividir a la gente por su origen, sexo, credo o preferencia sexual, las principales zonas urbanas deben desempeñar un papel pionero en la construcción de una rica cultura internacionalista y del socialismo 2.0. Por lo tanto el socialismo 2.0 será también súper-diverso.

8.2. Una política de solidaridad internacional y de paz

El imperialismo, con su búsqueda compulsiva de expansión, dominación y hegemonía1, es una fuente permanente de guerra. “Conforme aumenta la ganancia, el capital se envalentona. Asegúrele un 10 por 100 y acudirá adonde sea; un 20 por 100 y se sentirá ya animado; con un 50 por 100, positivamente temerario; al 100 por 100, es capaz de saltar por encima de todas las leyes humanas; el 300 por 100 y no hay crimen a que no se arriesgue”, expresa Marx en El Capital.

En la guerra de Irak a Estados Unidos se le permitió todo: crímenes de guerra, tortura, campos de detención ilegales, uso de uranio empobrecido, fósforo blanco… La campaña de las grandes potencias capitalistas para alcanzar objetivos geopolíticos y el control de materias primas crea un orden jurídico obsceno – o más bien un orden ilegal. En su caza implacable de materias primas, mercados, medios de transporte y mano de obra barata, el capital sacrifica sin escrúpulos vidas humanas. Durante el siglo 20 hubo 110 millones de víctimas en las guerras. En 2012 el mundo gastó 1,7 billones de dólares en armas y esta cantidad sigue creciendo. Los únicos que se han beneficiado son el complejo industrial militar y los traficantes de armas, los productores y los comerciantes de la muerte. Para que el cuadro esté completo debemos añadir la amenaza constante que suponen los miles de armas nucleares, terribles armas de destrucción masiva que no tendrían cabida en un mundo civilizado. Se requiere otra sociedad no sólo para poner fin a la explotación y la opresión, sino también para poner fin a la guerra y la carrera armamentística. En el socialismo 2.0 la paz, la solidaridad y el derecho internacional son la base de la convivencia y la cooperación entre los países y los pueblos. Sin carreras por los beneficios o por la oportunidad de ampliar mercados. El respeto mutuo y la comprensión, el comercio justo y la inversión mutuamente beneficiosa, así como la no injerencia en los asuntos de otros países son los elementos clave.

Los primeros pasos que el socialismo 2.0 tomará en el ámbito de la paz serán salir de la OTAN y el inicio de las negociaciones sobre el desarme nuclear a nivel mundial: una prohibición legal de la presencia de armas nucleares, un apoyo activo a los Tratados de establecimiento de zonas libres de armas nucleares y la prohibición de las armas nucleares y armas químicas. No habrá participación en intervenciones militares extranjeras u otras formas de presión sobre la soberanía de otros países.

El lema “No más dinero para la guerra, sí para las necesidades sociales” se pondrá en práctica cambiando los recursos de la política de seguridad puramente militar hacia una política integral de seguridad. La defensa del territorio será el único objetivo de un presupuesto militar drásticamente reducido. Como en otras áreas, la política de seguridad y de defensa serán sometidas a un control democrático, con una transparencia total de los acuerdos militares y las compras en el ámbito militar.

A nivel internacional, el socialismo 2.0 abordará iniciativas de paz, desarme y cooperación al desarrollo. Queremos un orden económico internacional justo y solidario con los trabajadores y los pueblos que defiendan la democracia, el progreso social, la paz, el desarrollo, el clima y el medio ambiente sostenible.

Notas

  1. Hegemonía: un poder que se pone por encima de todos los demás.